ES tasaciondelibros@gmail.com

Libros de toros antiguos: guía de compra con títulos, precios y enlaces


Qué mirar antes de pagar por un libro de toros antiguo

El mercado del libro taurino antiguo presenta una particularidad que lo distingue con nitidez del resto del libro antiguo, y conviene enunciarla antes de entrar en materia: buena parte de su producción no era librería, sino material efímero. Carteles que se pegaron en las paredes y que el sol y la lluvia consumieron, revistas que se leyeron y se tiraron, entradas que se guardaron en el bolsillo hasta deshacerse. De ahí que lo que hoy se conserva no siempre esté completo, y de ahí, también, que el precio de dos ejemplares del mismo título pueda variar tanto como para desconcertar a quien se aproxima por primera vez a este segmento. La pregunta que procede plantearse, por tanto, no es cuánto cuesta un libro taurino, sino qué es exactamente lo que se está comprando cuando se paga por uno, y con qué criterio se puede distinguir el ejemplar que sostiene una colección del que solo la ocupa.

Esta guía recoge los títulos que tenemos disponibles en este momento, agrupados según lo que cada uno aporta a una colección, con el enlace directo a la ficha de cada ejemplar, donde constan año, técnica, medidas y estado. No pretendo con ella sustituir el dictamen presencial, que es siempre el paso definitivo, sino ordenar el criterio previo: qué mirar, qué preguntar y en qué orden.

LAS OBRAS QUE SOSTIENEN UNA COLECCIÓN

Antes de perseguir rarezas conviene tener el esqueleto. Una colección taurina sin las obras de referencia es una acumulación de piezas atractivas pero incomunicadas entre sí; con ellas, en cambio, cada adquisición posterior encuentra su lugar y su sentido. Estas son las que de verdad se consultan, las que se sacan del estante para verificar un dato, y por eso son las primeras que recomiendo asegurar.

El caso de Cossío merece una advertencia que doy con frecuencia a quien empieza: el tratado se reimprimió y se amplió durante décadas, de modo que no todas las series son idénticas ni tienen el mismo número de tomos, y la presencia o ausencia del último volumen, aparecido mucho después, altera sustancialmente el conjunto. Quien adquiera la serie de siete tomos debe saber que está comprando una edición anterior y que la de once incorpora material que en aquella no figura; por eso ofrecemos también tomos sueltos, fórmula sensata para completar una serie ya iniciada sin duplicar lo que se posee.

EL FONDO GRÁFICO: REVISTAS, LÁMINAS Y CARTELES

La producción ilustrada taurina del siglo XIX y principios del XX constituye hoy el segmento más demandado, y no solo por aficionados. Interioristas, decoradores y coleccionistas de arte gráfico compiten por las mismas piezas, lo que ha tensado los precios de todo lo que tenga cromolitografía, fototipia o cartel. Conviene, por tanto, aproximarse a este bloque con especial atención a la completitud y a la técnica, porque es donde más reproducciones circulan y donde la diferencia entre original y facsímil tiene consecuencias económicas más serias.

Sobre La Lidia he de ser explícito, porque es la pieza de mayor entidad del conjunto y la que exige mayor transparencia: la colección que ofrecemos llega del año I al XIX, más el volumen de 1914, y le falta el tomo de 1894. Lo indicamos expresamente en la ficha porque esa carencia ya está incorporada al precio, pero el comprador debe conocerla antes de decidir, y no descubrirla después. Es esta una regla que aplico sin excepción: la falta se declara, se valora y se documenta; lo que no sería aceptable es silenciarla.

MANUSCRITOS Y DOCUMENTOS: LA PARTE MENOS CONOCIDA

Aquí está lo que casi nadie busca y luego nadie encuentra. Documentos originales que sitúan la fiesta en su contexto real: la arquitectura de las plazas, la ganadería, la vida de los diestros fuera del ruedo. Es un terreno en el que el coleccionista formado tiene ventaja sobre el comprador impulsivo, porque el valor no reside en la apariencia del papel sino en lo que el papel prueba.

La certificación de Ventura Rodríguez ilustra bien por qué este bloque exige un examen distinto del bibliográfico. No se valora aquí la belleza de la impresión, sino la condición de autógrafo y firmado del arquitecto y el hecho de que el documento declare, con su rúbrica, que la fábrica de la plaza estaba firme y segura: es una pieza de historia de la arquitectura tanto como de historia de la fiesta, y su interés desborda el círculo estrictamente taurino.

EL ESCALÓN DE ENTRADA: DE 10 A 20 EUROS

Una colección no se empieza con un grabado de 1795. Se empieza leyendo, y para eso tenemos un fondo amplio de monografías modernas a precios que permiten comprar varias de una vez y formar criterio antes de acometer piezas mayores. No desdeño este escalón, al contrario: es el que produce coleccionistas duraderos.

CUATRO COMPROBACIONES ANTES DE PAGAR

Completitud. Pregunte siempre si la colección está íntegra. En La Lidia, por ejemplo, indicamos expresamente que falta el tomo de 1894: eso ya está en el precio, pero debe saberlo.

Técnica y medidas. Un grabado original de 1795 y una reproducción moderna pueden parecerse en una foto de móvil. En las fichas constan año, técnica y medidas de mancha, que es lo que permite verificarlo. Cuando la duda persiste, el examen de la huella de la plancha y de la calidad del entintado resuelve más que cualquier descripción.

Estado real frente a estado aparente. Un cartel de 1863 con el papel quebradizo y las líneas de plegado reparadas sigue siendo un cartel de 1863 completo. Lo que no sería aceptable es venderlo como impecable. La restauración documentada no disminuye el valor; su ocultación, sí.

Procedencia. En manuscritos y cartas, la cadena de propietarios es parte del valor. Las cartas de Hermosilla o de Lagartija proceden de un mismo archivo privado, el de un bodeguero de Jerez, y eso las convierte en un conjunto documental coherente, no en piezas sueltas. Es esta una circunstancia que recomiendo valorar con detenimiento, porque la coherencia de un archivo rara vez se reconstruye una vez disperso.

El primer paso, tanto para comprar como para tasar, es siempre el mismo: enviar fotografías, escribir o llamar. La visita a domicilio solo se realiza cuando resulta necesaria, y se concierta después de ese primer contacto, que permite anticipar el alcance del trabajo. Puede consultar y enviar fotos por WhatsApp en este enlace: Consultar y enviar fotos por WhatsApp.

Si no encuentra un título concreto, escríbanos: mantenemos fondo taurino en catalogación permanente y es frecuente que tengamos ejemplares que aún no han salido publicados. Y si lo que precisa es una valoración de piezas ya en su poder, el mismo cauce sirve: Consultar y enviar fotos por WhatsApp.

CONCLUSIÓN

El libro taurino antiguo recompensa al comprador metódico y castiga al impulsivo, y no por una cuestión de erudición sino de procedimiento: quien verifica completitud, técnica, estado y procedencia antes de pagar compra con conocimiento; quien se guía solo por la imagen, compra una expectativa. La colección sólida se construye asegurando primero las obras de referencia, incorporando después el fondo gráfico con especial cautela y reservando los manuscritos para cuando el criterio ya está formado. En Librería Anticuaria El Camino de Santiago aplicamos este mismo orden a la hora de catalogar y de asesorar, bajo la dirección de Felipe Martínez Prieto, director de la librería, perito tasador judicial y profesor universitario de tasación.

Si lo desea puede consultar también en nuestra web especializada en tasación: Pericia Bibliográfica, Tasación y Formación.